Singularity U Chile Summit: la aventura detrás del dibujo

Por Antonio Iturra

Mi día comienza temprano, a las seis en punto. Me encargo de los quehaceres de la mañana para luego caminar raudo hacia el lugar del evento, el CA660, donde se llevaría a cabo el primer SingularityU Summit en Chile, organizado por BeST Innovation. Un evento para encontrarse con las tecnologías en la frontera del conocimiento, que se verán en 15 años más. Las de impacto por diez (10X) exponencial, que generarán cambios en 1.000 millones de personas.

En la entrada al teatro, me encuentro con Marcelo, quien saluda como siempre con una sonrisa cálida, y que no puedo dejar de notar carga en una atiborrada mochila sus instrumentos de trabajo. Me presenta a Jorge Alberto Restrepo, quien sería el segundo a bordo y nos acompañaría en esta jornada. “Un maestro” en palabras de Marcelo. No tomaría mucho antes de darme cuenta y ver en carne propia que sus halagos eran más que merecidos.

Después de muchos pasos inseguros y algo extraviados, nos hallamos en el backstage del escenario donde se sostendría en el evento. Una hora antes del evento, existe poco movimiento pero se respira una sensación de ansiedad frente al evento que se sostendría en unos minutos.

Realizamos una conversación previa que busca hacer de este grupo de trabajo que recién se conoce una unidad, en este caso una tríada, buscando lugares comunes, conociendo nuestras realidades y afinando nuestras resonancias de forma de fluir una vez iniciado el evento. No debemos chocar dice Marcelo, ambos desplazándose hacia el centro, mientras uno (J. Alberto) realiza los dibujos, el otro (Marcelo) documenta cada charla.

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singularityUChile_3En medio de un necesario café, Marcelo comenta que estoy iniciándome en esto de la facilitación gráfica. Hablo acerca de mi pasión creciente por técnicas como el “sketchnoting” y el cambio que ha significado para mí. Que no es sólo una técnica, sino una forma de ver las cosas. Muestro a Jorge Alberto mi libreta y esboza una sonrisa diciendo “esto está muy bueno, hermano”, con esa amabilidad y cordialidad que pude luego seguir descubriendo a lo largo de la jornada. Acepto el cumplido, que sigue dándome incentivos para trabajar duro en esto.

Ya quedan unos 30 minutos para el inicio. Marcelo y Jorge Alberto comienzan lo que ellos llamaban “carbonizar”, que es tomar las fotografías en primer plano de los charlistas y marcarlos por la parte trasera con lápices de grafito, que permitiría plasmar en el lienzo sus caras y tener mayor claridad de las dimensiones que tendría cada uno.

singularityUChile_2Mientras observo, distingo lo complejo que es incluir todas las caras presentes en el evento de ese día (9 charlistas, todos en inglés), más los otros del día siguiente, que si bien no formaban parte de la documentación, quedaron plasmados para dar completitud al lienzo. Que además debe dejar espacio a la documentación de lo hablado por cada charlista de ese día. Una tarea de claridad mental, capacidad de abstracción y mucha experiencia previa (a prueba de cualquier imprevisto).

Finalmente instalan el lienzo. Paso a ponerme tras este mientras Marcelo y Jorge Alberto están de frente a este, de espaldas al escenario y tras el logo de Singularity. En las sombras, invisibles, comenzamos nuestro trabajo. Sin luz, cada uno navegaba por el lienzo como un bote en altamar en la noche. Sin cruzarse. Yo mientras, ayudaba a ambos en situarse espacialmente, como también en dar correcciones a las síntesis de las charlas que ágilmente escribía Marcelo al escuchar cada charla. La capacidad de síntesis y de dar forma a una documentación gráfica es clave, pues si bien cualquiera podría esbozar dibujos y conceptos, muy pocos (y me atrevería a decir casi ninguno) es capaz de elaborar un relato coherente, claro y sintético de lo que se habla, ayudando a que la charla pueda inmortalizarse en el tiempo y usar este lienzo como brújula a la hora de recordar los principales conceptos hablados.

singularityUChile_1“Con esto nos graduamos”, escuchaba decir a Marcelo a Jorge Alberto durante toda la jornada. Es que realizar una documentación gráfica para un evento de esta envergadura, ante cerca de 1.000 innovadores, empresarios, Pymes, científicos y tantos otros, es una tremenda prueba. Y para ellos, es un momento pivotal en sus carreras, específicamente en esta área de la facilitación gráfica. Documentar 9 charlas en todo un día supone una tremenda carga de trabajo tanto mental como física, donde los múltiples marcadores Neuland, Sharpies y grafitos deben fluir con rapidez y sin error alguno.

singularityUChile_49 horas de trabajo, que a las 4 pm ya se sentían. Marcelo ya sentía molestias en su espalda. Al rato, Jorge Alberto toma un pequeño descanso mientras ocupo su lugar (¡gran responsabilidad!) para ayudar a Marcelo a revisar lo escrito y encontrar posibles detalles. Muy pocos, debo confesar, lo que da aún más mérito al oficio de estos dos grandes profesionales.

Cerca de las 8 pm, todo termina. Extenuados, recogemos todo con calma y si bien hay un cansancio latente, todos sonreímos pues el resultado está a la vista. El ahora equipo camina por la calle, todos agotados pero satisfechos por la entrega, haciendo en este caminar un recuento de lo ocurrido y recogiendo las principales reflexiones y aprendizajes de la jornada. Un buen equipo. Sí, se armó un buen equipo. Un equipo que parecía afiatado, que se conocía hace un tiempo ya, donde los lápices-pinceles fluyeron invisibles, dibujando cada cara y cada concepto hablado en las charlas, creando un recuerdo imborrable para esas cerca de 1.000 personas que llenaron el Centro de las Artes CA660.

Como conclusión, pude vivir en carne propia el arte que hay en la documentación gráfica. La capacidad de filtrar lo dicho por los expositores, sintetizar, comunicar de forma clara. De dibujar no sólo la cara y principales rasgos de aquellos que participan, sino aquello que dicen. Mucho trabajo previo, “trabajar antes de empezar”.

singularityUChile_6Reflejar el espíritu de lo dicho es una labor tremendamente extenuante, que requiere “presencia presente” como dice Coco Legrand (y que como dato anecdótico, ayudó a acuñar Jorge Alberto). Requiere una escucha activa como también una capacidad enorme de procesamiento, que selecciona automáticamente y de forma ágil (no hay otro momento que ahí) lo que importa y elimina la grasa. Esto sólo es posible gracias al know how y la experiencia de más de 10.000 horas (como le gustaría decir a Gladwell) de Marcelo, quien en toda una jornada pudo captar lo dicho por los expositores de forma clara, como pude ser testigo. Y ver este trabajo de forma tan intensa, llena de cariño y pasión por lo que se hace, es realmente un privilegio. Más aún, haber sido considerado como parte de este grupo, me genera sólo gratitud a la vida. Y este no es sólo un trabajo “bonito”, es un trabajo bien hecho, de calidad y que juntó a dos grandes. Y con esto veo que en Chile hay grandes héroes, silenciosos pero que nos demuestran que la excelencia es posible, pero sólo aquellos dispuestos a asumir esa responsabilidad de mantenerla, son capaces de conseguirla a punta de trabajo duro. Llego a casa y termino en la cama, extenuado quizás no tanto por mi trabajo en el evento, sino por todo lo aprendido. Es que recibí tanto más de lo que entregué, y que hasta hoy sigo procesando.

Antonio A. Iturra N.

 

Ingeniero e Ilusionista, emprendedor, innovador. En búsqueda constante de inspiración y asombro.

Hoy aprendiz y estudiante apasionado del sketchnoting y otras técnicas de documentación gráfica.

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